En la Edad Media las hordas vikingas asolaban Europa con sus drakkars a sangre y fuego. Los bárbaros nórdicos de rubias luengas barbas y cascos con cuernos eran temidos en todo el continente por la ferocidad de sus razzias, que dejaban una estela de pillaje, destrucción y muerte allá por donde pasaban. Algún tiempo después se fueron amansando y 12 siglos más tarde poco queda del terror vikingo. Mejor.
Ahora la invasión es distinta. Prefiero sus Volvos, Saabs, Ericssons y sus poderosas rubias. Pero sobre todo me gusta más ese lúcido pop, sensual, melódico, lleno de amor por la vida. Peter, Bjorn y John son un buen ejemplo y "Second Chance" una gran demostración de que la reserva espiritual del Pop se halla en Suecia.
¡Ay, si Thor levantara la cabeza!