A pesar de mis periódicos viajes al sur de España que me permiten ir conociendo y disfrutando de una música hasta hace poco ajena a mí, me reconozco como un auténtico ignorante en cuestiones de flamenco pero eso no me impide saber cuándo alguien es grande. Y él lo era, más allá de un género en particular, en la música y el arte en general. En este caso puedo dar una opinión personal puesto que tuve la suerte hace años de verle cantar en directo y me impresionó. Mucho. Sin saber distinguir entre una soleá, un fandango o cualquier otro palo flamenco nos dejó atónitos a toda la audiencia y eso sólo lo consiguen los genios. Por el bien de la humanidad gente como Enrique Morente debería vivir mucho más. Aunque él ya es eterno.
En su última grabación, canta Morente una letra de Antonio Vega. Otro que tal.