¿Aún lo quieres saber?
domingo, 22 de junio de 2014
jueves, 24 de abril de 2014
El grupo
El sol se escondía rápidamente tras las montañas y el grupo caminaba muy junto, despacio, pegados los unos a los otros, mezclando el sudor que sus fatigados cuerpos no dejaban de desprender a cada paso que daban, en la tortuosa subida por el camino empedrado y polvoriento que podía alejarles de esa jauría que los perseguía sin descanso desde hace días. Seis almas desesperadas; tres chicos y tres chicas que apenas hace una semana no se conocían entre sí pero que el avatar les había convertido en una piña y, quizá, en algo más. En siete días habían vivido, compartido, disfrutado y sufrido tanto juntos como ninguno de ellos lo había hecho antes de todo esto. Porque todo esto había sido muy intenso -demasiado, quizás- aunque ninguno de ellos lo hubiera elegido, ni siquiera imaginado; el caprichoso azar, el destino, la Providencia o quién sabe qué fuerza superior decidió hace una semana que sus vidas cambiarían de manera tan brutal.
El entendimiento al que había llegado el grupo era tan fuerte que en ocasiones no necesitaban abrir la boca para decirse las cosas; bastaba con mirarse a los ojos o hacer un leve gesto para que todos tuvieran claro qué es lo que estaba ocurriendo, qué sentían, en qué pensaban. Pero dentro del grupo había dos que eran aún más cómplices; dos que tenían muy claro que lo darían todo por el otro sin dudarlo. Almas gemelas que existen en el mundo y que a veces tienen la fortuna de encontrarse, y es en ese preciso instante cuando saben que su vida ya no tendrá sentido si no están juntos.
La noche cayó muy rápido y el camino se endurecía, pero decidieron hacerlo. Un poderoso instinto les invitó a detener por un momento su agónica huida y, mirando a la preciosa luna creciente, gritaron a pleno pulmón para que el mundo supiera que allí estaban, libres y vivos. La jauría les seguía los pasos, acercándose, pero el grupo era sólido, fuerte, una roca con seis corazones que latían a la vez y nadie sería ya capaz de deshacer los poderosos vínculos que les unían. Ni aunque al fin les dieran caza.
- ¿No les oís? Esos seis ya no pueden estar lejos. Vamos chicos, hay que limpiar el valle de aullidos para siempre. Lobos de mierda...
El entendimiento al que había llegado el grupo era tan fuerte que en ocasiones no necesitaban abrir la boca para decirse las cosas; bastaba con mirarse a los ojos o hacer un leve gesto para que todos tuvieran claro qué es lo que estaba ocurriendo, qué sentían, en qué pensaban. Pero dentro del grupo había dos que eran aún más cómplices; dos que tenían muy claro que lo darían todo por el otro sin dudarlo. Almas gemelas que existen en el mundo y que a veces tienen la fortuna de encontrarse, y es en ese preciso instante cuando saben que su vida ya no tendrá sentido si no están juntos.
La noche cayó muy rápido y el camino se endurecía, pero decidieron hacerlo. Un poderoso instinto les invitó a detener por un momento su agónica huida y, mirando a la preciosa luna creciente, gritaron a pleno pulmón para que el mundo supiera que allí estaban, libres y vivos. La jauría les seguía los pasos, acercándose, pero el grupo era sólido, fuerte, una roca con seis corazones que latían a la vez y nadie sería ya capaz de deshacer los poderosos vínculos que les unían. Ni aunque al fin les dieran caza.
- ¿No les oís? Esos seis ya no pueden estar lejos. Vamos chicos, hay que limpiar el valle de aullidos para siempre. Lobos de mierda...
jueves, 13 de febrero de 2014
La penúltima vez
Otra, vamos... ¿No hay huevos o qué? No me vengas con que es suficiente. No me digas que es tarde. No me digas que la música está demasiado alta. No me digas no... No me lo digas a no ser que quieras que la próxima vez yo te diga también no. Y no quieras oir de mi boca un no, porque eso significa exactamente eso y no hay resquicio para un quizás.
¿Qué esperabas? Y sé que ya no tenemos veinte años ¿y qué? Ahora todo sabe mejor porque a pesar de que la resaca me dura más de un día ahora sí que merece la pena la bajona. Es cuestión de querer sentir las heridas en la cabeza y en el cuerpo de los arrebatos de esta noche, las gloriosas sombras nocturnas que mañana se convertirán en dolorosas pero dulces luces que deslumbran y traen ese regusto que llevas tanto tiempo sin paladear. Ahora todo tiene mucho más sentido porque es buscado, es a salto de mata, es de cuando en cuando y no es como entonces, el mecánico ritual de cada jueves o viernes o sábado, o de todos esos días juntos y muchos más. Ahora yo escojo cuándo y dónde, pero sobre todo por qué, aunque esta noche haya sido un "por qué no".
Mírame; levanta la cara, enfoca tus ojos y mírame. Quítate eso que te sobra de la nariz y mírame de una vez. Después de todo, esto es como amarte sin tocarnos un pelo, imaginando más cosas de las que ahora estaríamos dispuestos a hacer, pero creyendo que podemos batir el récord de salto de longitud; o de polvos seguidos. Mírame, no me jodas, hace tiempo que no nos veíamos y sé perfectamente que deseabas esto tanto como yo.
Venga, otra y después ya no habrá nada en el mundo más que tú y yo. Al menos hasta mañana.
lunes, 10 de febrero de 2014
lunes, 3 de febrero de 2014
Allí vivo yo.
Esa nube que me rodea desde hace más de veinticinco años no quiero que me abandone nunca. Es preciso que siga yendo conmigo a cualquier parte y sea carta de presentación para quien no me conozca. Que hable por mí sin que yo abra la boca, anunciando mi presencia allí donde quiera hacerme notar.
No importa que hoy veas que mis ojos están entornados, húmedos y enrojecidos; solo tratan de ahuyentar lo feo y lo banal, lo miserable y el desamor. No importa que no quieran mirarte porque ellos tendrían que contarme lo que ven, y hoy lo mejor es no saber que tú estás.
Esa nube que me acompaña hace que tú seas lo que quiero intuir y no lo que eres en verdad. Porque no quiero volver a saber cómo es la realidad -ay, ya lo conozco-; porque quiero que sea un rastro de vapor y esencia. Un olor, un sabor, una silueta, un deseo. Todo lo que fuiste y ya nunca serás.
Esa nube me envuelve, me protege y me devuelve a mi no-realidad, allí donde siempre quiero estar.
No importa que hoy veas que mis ojos están entornados, húmedos y enrojecidos; solo tratan de ahuyentar lo feo y lo banal, lo miserable y el desamor. No importa que no quieran mirarte porque ellos tendrían que contarme lo que ven, y hoy lo mejor es no saber que tú estás.
Esa nube que me acompaña hace que tú seas lo que quiero intuir y no lo que eres en verdad. Porque no quiero volver a saber cómo es la realidad -ay, ya lo conozco-; porque quiero que sea un rastro de vapor y esencia. Un olor, un sabor, una silueta, un deseo. Todo lo que fuiste y ya nunca serás.
Esa nube me envuelve, me protege y me devuelve a mi no-realidad, allí donde siempre quiero estar.
domingo, 8 de diciembre de 2013
Mecagoenlaputa
Domingo y currando.
Y no me salen las cosas hoy.
Y hace un frío de cojones.
Y estoy a 8.000 putos km. de lo que más quiero.
Cagoenrrós.
Y no me salen las cosas hoy.
Y hace un frío de cojones.
Y estoy a 8.000 putos km. de lo que más quiero.
Cagoenrrós.
sábado, 21 de septiembre de 2013
En este lado del Mundo
Yo soy Bill pero Scarlett no está. Estoy en un lugar extraño pero esto no es Tokio. Ruido, luces, coches, humo. Hay gente por todos lados pero estoy solo. Ellos me hablan, yo les respondo, no me entienden, no les entiendo; sonríen, sonríen mucho, sonríen demasiado: quieren su propina. Toma tu puto 15% y déjame en paz.
Hoy es igual que ayer y mañana parece que también. Yo soy Bill y no sé muy bien qué hago aquí.
Ahí fuera no para de llover; aquí dentro, también. ¿Dónde estás Scarlett?
Hoy es igual que ayer y mañana parece que también. Yo soy Bill y no sé muy bien qué hago aquí.
Ahí fuera no para de llover; aquí dentro, también. ¿Dónde estás Scarlett?
viernes, 16 de agosto de 2013
martes, 18 de junio de 2013
Dos que viven juntos
"Basta de excusas, de miradas de soslayo mientras murmuras entre dientes cargas de profundidad que hacen que esto tambalee de nuevo. Llevas un tiempo esquivándome, no estoy cómodo con esta situación y sé que tú tampoco lo estás. Fuera desplantes y fija tus ojos en los míos; búscame, es fácil encontrarme y, si quieres, descarga en mí todo ese rencor acumulado. Claro que no espero música para mis oídos y puede que lo que digas hiera mi orgullo pero es hora de poner las cosas claras. Tú ya sabes lo que pienso de todo esto y sé que habrá dolor; es necesario no dejarse algo dentro para que nada se quede enquistado si queremos seguir juntos... porque tú quieres que esto funcione ¿verdad?"
Con sus exóticos ojos turquesa la gata, altiva, miró por fin de frente al gato. El desafiante cruce de miradas pareció eterno pero después lenta, sincrónicamente los dos dieron unos pasitos que les acercaron hasta casi tocarse con los hocicos. Ella posó su cabeza sobre el cuello de él. Él ronroneó de placer.
Con sus exóticos ojos turquesa la gata, altiva, miró por fin de frente al gato. El desafiante cruce de miradas pareció eterno pero después lenta, sincrónicamente los dos dieron unos pasitos que les acercaron hasta casi tocarse con los hocicos. Ella posó su cabeza sobre el cuello de él. Él ronroneó de placer.
viernes, 14 de junio de 2013
Para un amigo que no conozco
"...it's time to tell my friends I love them..."
No te he visto nunca pero sé que eres de los que merece la pena, uno de los nuestros. No he hablado contigo en mi vida pero vivo contigo cada detalle de la tuya. No sé quien eres pero gente como tú son los que quieres tener como amigos, bien cerca. No estoy seguro si vienes de aquí o de allá, del norte o del sur o de cualquier otro lado. No tengo claro si eres blanco, negro, amarillo o colorado. No sé casi nada de ti pero a mí me da igual; a la gente que estimo no la distingo por su aspecto, no la miro con los ojos: la siento con el alma. Por eso, mi querido desconocido, yo te saludo.
Para Releante.
No te he visto nunca pero sé que eres de los que merece la pena, uno de los nuestros. No he hablado contigo en mi vida pero vivo contigo cada detalle de la tuya. No sé quien eres pero gente como tú son los que quieres tener como amigos, bien cerca. No estoy seguro si vienes de aquí o de allá, del norte o del sur o de cualquier otro lado. No tengo claro si eres blanco, negro, amarillo o colorado. No sé casi nada de ti pero a mí me da igual; a la gente que estimo no la distingo por su aspecto, no la miro con los ojos: la siento con el alma. Por eso, mi querido desconocido, yo te saludo.
Para Releante.
martes, 28 de mayo de 2013
Lejos, cerca.
Es como si lo viera, como si estuviera allí mismo sintiendo que me atraviesa el cuerpo el gélido y persistente viento que suele recorrer de norte a sur el desolado páramo donde se encuentra la cabaña. Cierro los ojos; recuerdo con precisión ese lugar donde solo un cercano bosquecillo, con su amorfa y nevada figura, rompe la monotonía de un paisaje blanco en aquel confín tan poco agradable para la existencia humana. No se me ocurre un sitio mejor para ti que ese. Sí, allí debes pasar una buena temporada sin que el resto del mundo tenga noticias sobre ti, alejada de todos los que tanto hicieron en los últimos tiempos que la vida -nuestra vida- fuera un martirio.
No le deseo a nadie pasar por esto, saber que tú estás tan lejos y vivir con la agonía de no tener noticias de ti, e incluso ser consciente de las pocas posibilidades que tenemos de que nos volvamos a ver, pero mi conciencia no estaría en paz si no tengo la certeza de que al menos existe un lugar en la Tierra donde nadie te haga daño otra vez. Allí estás a salvo. Ahora solo nos queda rogar porque algún día esa gentuza piense que nos hemos evaporado definitivamente, se olviden de nosotros y nos dejen en paz. Cuando por fin ese horror vivido que tanto nos pesa se convierta simplemente en un amargo pasado, solo entonces podremos volver a estar juntos.
Estás lejos de todos pero yo te siento a mi lado.
No le deseo a nadie pasar por esto, saber que tú estás tan lejos y vivir con la agonía de no tener noticias de ti, e incluso ser consciente de las pocas posibilidades que tenemos de que nos volvamos a ver, pero mi conciencia no estaría en paz si no tengo la certeza de que al menos existe un lugar en la Tierra donde nadie te haga daño otra vez. Allí estás a salvo. Ahora solo nos queda rogar porque algún día esa gentuza piense que nos hemos evaporado definitivamente, se olviden de nosotros y nos dejen en paz. Cuando por fin ese horror vivido que tanto nos pesa se convierta simplemente en un amargo pasado, solo entonces podremos volver a estar juntos.
Estás lejos de todos pero yo te siento a mi lado.
jueves, 16 de mayo de 2013
Cuesta arriba
Quiero ir hacia adelante y solo consigo retroceder. Al coger carrerilla para tomar impulso y saltar, me quedo clavado muchos pasos más atrás del punto donde pretendo salir propulsado. Es como esas veces que sueñas que quieres llegar a un lugar y, por mucho que corras, ese destino se aleja más y más; como intentar mover una extremidad cuando se te queda dormida y notas ese cosquilleo que indica que las fuerzas te fallan y no hay conexión entre cuerpo y mente. Esta es una de esas ocasiones en las que me siento como los salmones que no logran remontar el río y a mitad de subida la corriente los agota y los vence y se dejan arrastrar exhaustos y moribundos de vuelta al mar.
Quizá alguien esté detrás de mi falta de progresos, afanándose para que no avance, anclándome en un presente poco alentador, empeñándose en que siga en la parte gris de la vida; pero no estoy seguro de quién es.
A veces pienso que ese alguien soy yo.
Quizá alguien esté detrás de mi falta de progresos, afanándose para que no avance, anclándome en un presente poco alentador, empeñándose en que siga en la parte gris de la vida; pero no estoy seguro de quién es.
A veces pienso que ese alguien soy yo.
lunes, 6 de mayo de 2013
Uno más para los demás
¿Calorcito por fin o hay que esperar hasta el 40 de mayo? Deseo más calor, deseo siempre calor y tener las pulsaciones tan bajas como para dejar pasar delante de mí cosas que me gustan sin importarme, despreocupada y lánguidamente. Deseo vivir en un lugar en donde nunca haga menos de 20 grados, no necesite mucha ropa y que ese lugar no sea necesariamente mi cama. Seguir siendo un personaje secundario para el resto del mundo del mismo modo que los demás me importen un bledo, sin molestar ni ser molestado. Pasar desapercibido, ser parte de un decorado que sólo vea yo. Y tú.
Tengo ganas de no tener ganas. Tengo ganas de tener la típica tostada veraniega y un ron en la mano.
Tengo ganas de no tener ganas. Tengo ganas de tener la típica tostada veraniega y un ron en la mano.
viernes, 5 de abril de 2013
Humedad
Vuelvo.
Aquí estoy, siempre estuve, nunca dejaré de estar. Soy el tiempo presente, soy el lugar en el que habité, soy mañana y dentro de cien años.
Permanezco aunque no lo veas, no me muevo. Tú vas y vienes, vuelves o escapas mientras yo quedo, no huyo.
Quiero verte de vez en cuando; no es necesario que sea todos los días pero necesito que pases por aquí en algún momento.
Verte de nuevo sería maravilloso, sí; poder tocarte, el éxtasis. Pero besarte, ay besarte, el Vesubio enterrando Pompeya de nuevo.
Lo deseo. Solo de pensarlo ya tiemblo.
Aquí estoy, siempre estuve, nunca dejaré de estar. Soy el tiempo presente, soy el lugar en el que habité, soy mañana y dentro de cien años.
Permanezco aunque no lo veas, no me muevo. Tú vas y vienes, vuelves o escapas mientras yo quedo, no huyo.
Quiero verte de vez en cuando; no es necesario que sea todos los días pero necesito que pases por aquí en algún momento.
Verte de nuevo sería maravilloso, sí; poder tocarte, el éxtasis. Pero besarte, ay besarte, el Vesubio enterrando Pompeya de nuevo.
Lo deseo. Solo de pensarlo ya tiemblo.
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